Tener un Journal no es ser infantil

La vez pasada se me dio por sacar mi bujo de la cartera mientras tomaba mate con una amiga para apuntar algo y ella al verlo deliró de delicia.

Nunca había oído hablar de uno ni los había visto, así que  me puse a contarle cuánto me había cambiado la manera de organizarme; mientras ella miraba las páginas encantada. Cuando terminé de explicarle, cerró con cierto pesar el cuaderno y mirándome con ojos caídos me soltó: “Me encanta, lástima que ya no tengo edad para usar uno“.

Primero me quedé de una pieza porque al tener ambas casi la misma edad no sabía si era solo una expresión o me estaba llamando infantil. Luego recordé que de cierta manera al principio yo me sentía igual. Es que me recordaba cuando en la escuela tenía uno.

Tener un Journal no es ser infantil
¡Tener un Journal no es ser infantil!

Es cierto que eso de tener una agenda llena de stickers, frases y dibujitos o pasajes tipo diario personal puede parecer un tanto teen. Pero tener un journal no es infantil. Muchos de los grandes escritores o artistas tuvieron uno.

Le hablé de los miles de beneficios que para mí significaba tenerlo, así como también explicarle qué era un art journal. Le confesé que si bien no siempre me siento cómoda sacándolo delante de todos, mi idea al usarlo no es hacer ostentación de talento creativo sino poder expresarme de manera diferente y dejar una pequeña huella de mis días.

Siempre me gustó guardar mis agendas,  me gusta que al toparme con una me fijo qué hice ese día pero años atrás. Me gusta recordar cosas que apunté o personas con las que estaba en contacto. Un Journal significa poder tener más detalle sobre no solo un evento, sino cómo puede hacerme sentir, cómo estoy ese día o qué cosas me llaman la atención.

Tener un Journal no es ser infantil

Además ciertamente me gusta usar colores, pegotearle cosas (como tickets o envoltorios de mi té preferido), escribir pensamientos. No solo es como una catarsis, sino que además me parece super personal.
De todas maneras no tiene por qué tener una estética teen, eso dependerá de cada persona. También puede haber “diseños” un poco más serios. Yo he experimentado con algunos estos meses.

Y si hablamos del art journal o travel journals, mucho más aún. Aquellos que amamos dibujar y escribir pues ¡cómo no tendríamos uno! A veces no tengo ganas de escribir detalladamente sobre mi día a día, realmente no es algo que ahora me atraiga como cuando era más chica. Pero sí siento la necesidad de expresarme de alguna manera, de garabatear o de apuntar una frase que me guste.

Art journal

¿Por qué deberíamos dejar te tener uno porque parezca infantil? Es más, desde pequeños nos tendrían que enseñar a tener uno.

Así que si sientes que esto te encanta pero no tienes talento, edad, creatividad o lo que venga; ¡olvídalo!

Al menos dale una chance y vas a ver lo genial que se siente tener uno.