«Vivimos en una época en que las ciencias se asocian con fuerza a la verdad y a la objetividad, a la realidad pura y dura; y  las artes, a los sentimientos, las emociones y la intuición.
En la mayoría de los sistemas educativos se entiende que las artes son un extra de la educación del que se puede prescindir, algo opcional que tiene que ver con la autoexpresión, la relajación y el ocio»- Ken Robinson.

De lo dicho por el genial Robinson, agrego que es por ello que se tiene esa noción errada que solo unos pocos nacen con la vena creativa, con la genialidad plástica o musical. Es cierto que las habilidades se dan más fáciles en unos que en otros, pero es una rotunda mentira que no se pueda realizar un proceso creativo artístico porque no naciste para ello.

Ante todo considero que el arte es esencial en la vida del ser humano, y totalmente natural, desde que pintaban en las cavernas para expresar o contar su día a día. Pero luego vino esa época en que lo artístico pasó a la esfera de lo secundario y con ello la capacidad del hombre para ser emocional, intuitivo y creativo.

Cuando hablo de creatividad no solo hablo de lo que todos entienden por ese término: hacer algo fuera de lo común. Sino de literalmente «crear» «hacer desde cero» «transformar».

[piopialo vcboxed=»1″]La creatividad nos ayuda a pensar  diferente y por ello es base para la resolución de problemas.[/piopialo]

Podría dar una infinidad de razones por las cuales grandes artistas o incluso profesionales de la salud (especialmente mental) afirman la importancia del arte. Pero yo te quiero hablar de las mías, las razones por las cuales sin arte no podría vivir.

Me beneficia emocionalmente

Cada vez que estoy de mal humor o estresada apelo al arte. Ya sea escuchando música, dibujando, sacando fotos, incluso ponerme a garabatear; me da la relajación necesaria para aquietar mi mente y bajar unas cuantas revoluciones.

Me produce una sensación de paz que pocas actividades me dan; supongo que quienes meditan logran algo similar.

Dibujar, escuchar música, pintar, es mi yoga.

Durante muchos años solo se me daba por garabatear cuando hablaba por teléfono o atendía a clases en el profesorado, muchas veces también en el trabajo. Solía compararme demasiado con los «artistas» geniales, por lo que nunca me animaba a compartir lo que hacía. Cuando di con el libro de Anca Balaj, Creatividad antiestrés, y casi al mismo tiempo con el de Austin Kleon, Show your work, mi cerebro hizo un click.

Me di cuenta que había probablemente muchos allá afuera con los que podía contactar gracias al poder de Internet, que seguramente se sentían igual que yo. Y quise empezar a mostrar lo que hacía, que nadie es perfecto, que [piopialo]no tenemos por qué ser Picasso para ser valorados y, sobre todo, disfrutar de lo que hacemos[/piopialo].

Ayuda a conocerme

El proceso creativo nos pone ante un espejo. No solo por revelar lo que sentimos, sino porque nos conecta con

Pintado con café

nuestra intuición y percepción. Pone en acción ambas partes del cerebro y ejercita nuestra motricidad y coordinación por lo que finalmente entendemos cómo somos o nos sentimos: deprimidos, contentos, ansiosos, nostálgicos.

El dibujar, por ejemplo, me ayuda a entender cómo manejo la frustración o cuánto me valoro, cómo me percibo. ¡Y ni qué hablar cuando algo sale tal cual lo hemos imaginado en nuestra cabeza!; la autoestima fluye generosa.

Catarsis

Como modo de liberación emocional es estupendo. Sobre todo el dibujar. Lo hago mucho y me encanta volcar lo que me pasa en imágenes. A veces son un tanto infantiles, otras más complejas, pero canalizan mi energía acumulada (buena o mala) para seguir adelante.

Aclara mis ideas

Es una excelente herramienta para desarrollar la creatividad y poder aprender a resolver problemas. Ya sea que esté escuchando música tirada en la cama antes de dormir, dibujando o incluso jugando con el  piano; la inspiración parece fluir.

Si tengo algún problema que no entiendo cómo resolver, me tomo cinco minutos para dibujar, pintar o hasta colorear los libritos de mis hijos; y de pronto viene la posible solución a mi cabeza.

También ayuda a preservar la memoria, a estructurar ideas en la mente u organizarse.

¡Son tantas las cosas que podría seguir enumerando!

¿Y vos? ¿qué presencia tiene el arte en tu vida? ¿qué cosas haces que te brinden lo que enumeré?